sábado, 31 de octubre de 2015

Cafés en Gijón: "Defábula"; un café para nostálgicos



Desde que descubrí esta cafetería hace unos años, no se ha movido de mi top ten. Me pasaría aquí las mañanas y las tardes, porque el ambiente que han creado aquí me encanta.
Es atravesar la puerta y encontrarse con montones de objetos que repasan las diferentes décadas de nuestro país: Estanterías llenas de libros de EGB, mapamundis que sirven de cuadros, mesas rehabilitadas con maderas de palets entre pupitres de escuela, butacones que parecen salidos de “cuéntame”, luces de neón en los carteles de abierto y pizarras que anuncian la promoción del día.

martes, 27 de octubre de 2015

Elegir destino: Cambiar de aires



Vivimos demasiado deprisa el día a día. Tenemos la cabeza en mil asuntos a la vez y sin saber cómo cuando nos damos cuenta ha pasado una semana, y dos, y tres… y así sucesivamente.

A día de hoy, tengo un trabajo de 8 a 3 todos los días. Al llegar a casa, siempre tengo cursos que hacer, trabajos, sesiones que preparar… y un fin de semana al mes ni siquiera piso mi casa por trabajo, así que valoro mucho el tiempo que tengo libre. Muchísimo.

Una de las cosas que más ilusión me hace es regalarnos (mi pareja y yo la mayoría de veces), de vez en cuando una escapada a algún sitio lejos de nuestra casa, para coger fuerzas, pasar más tiempo juntos y conocer otros lugares que no tienen por qué estar especialmente lejos. Digamos que son una especie de “mini vacaciones” y las organizo con el mismo mimo que las vacaciones de verano, aunque sólo nos vayamos un par de días.

No me ciño a ninguna circunstancia en concreto. Simplemente hay momentos que se mete entre ceja y ceja alguna ciudad, alguna imagen que he visto, alguna casita donde me gustaría quedarme…

Si la idea es de fin de semana, cosa que suele ocurrir como celebración de algún cumpleaños, aniversario… la mejor opción siempre es el coche. A mi no me da ninguna pereza conducir y menos por este motivo, asi que busco una opción cercana. Si coincide con fechas que dan oportunidad de aprovechar un poco más los días, como festivos en navidad o semana santa, me atrevo a ir un paso más allá y mirar si hay alguna oferta que merezca la pena para coger el avión o alargar un poco más las horas al volante.

Una vez elegido el destino, toca buscar el alojamiento y este punto es uno de mis favoritos. A la hora de elegir esto tengo varias cosas claras:

  • Si lo que me interesa es conocer el sitio, como suele ocurrir cuando visito alguna capital europea que probablemente no vuelva a pisar, la estética del alojamiento pasa a un segundo plano y mis preferencias son que sea cómodo, más económico y situación clave.
  • Si se trata de una ocasión especial, el dinero pasa un poco a un segundo plano (dentro de mis posibilidades, claro) y simplemente lo que busco es ver una foto y enamorarme de esa habitación o de esas vistas. Y esto, os lo aseguro, ya me ha pasado en más de una ocasión, y de alguno de estos lugares espero hablar más detalladamente. 


martes, 13 de octubre de 2015

Martes y trece.

Nunca he sido supersticiosa. Es más, no me acordaba para nada del día que era hoy. Pero me he cruzado con varias personas que me lo han recordado, que se lamentaban de la mala suerte que habían tenido por unas cosas o por otras. Una de ellas había perdido el autobús de camino al trabajo, a otra no le habían cogido para un trabajo, y a la última de ellas, le habían dado una noticia fatídica.

A mi entender el trece es un bonito número. Mis padres se casaron un dia 13 de julio y ahí están, 40 años después queriéndose como el primer día. Y respecto al martes... no sé por qué al pobre lo han metido en el mismo saco. En mi opinión son mucho peor los lunes, o incluso los domingos por la tarde. 

En fin...Yo misma he dejado que un día cualquiera se me venga abajo por cualquier mínimo detalle. Soy así... con predisposición a ver el vaso medio vacío. Pero sin embargo, hoy, martes y trece, lo veo medio lleno. Así que me ha dado por escribir. Escribir y empezar un blog. Ya ves tú, porque me ha dado por pensar que si hay tanta gente que escribe aquí por algo será. 

Y¿sabeis? a mí siempre me ha picado la curiosidad...